Sacando el jugo !

Ayer almorzamos con Andy y Ali en el British Museum. Ellos son médicos que dedican una buena parte de su tiempo a producir sus propios alimentos. Ellos nos contaban cómo hoy día las estadísticas indican que la mortalidad por cáncer sigue subiendo. Hoy comencé a Googlear estas cifras y me he encontrado con esta página http://www.who.int/cancer/media/AccionMundialCancerfull.pdf

Los porcentajes mayores de muertes por cáncer está en Norteamérica, Europa y Australia. Cómo se relacionan estos resultados con los sistemas de salud existentes (los más avanzados) y con la alimentación disponible (supuestamente la mejor)?

Ayer domingo por la tarde fui a Wholefood a comprar alimentos orgánicos. El almacén ya estaba cerrado y me tocó esperar hasta hoy para comprar los jugos y verduras que quería utilizar: apio, pepino cocombro, zanahorias, espinacas, brócoli, limones, acai, turmeric, remolacha y granada. Yo podría haber comprado este mercado en Tesco o en M&S o en Waitrose, pero entonces no podría certificar que todos los productos fuesen orgánicos y buenos para la salud.

Frutas y verduras orgánicas

Frutas y verduras orgánicas

En el camino de regreso a la casa pensé que hace pocas semanas no me interesaba que los productos fuesen orgánicos o no, pero ahora se volvió una distinción importante, ya que la mayoría de productos que uno compra aquí o en Bogotá o en cualquier ciudad del mundo (¡) provienen principalmente de la agro-industria que usa abonos químicos, fertilizantes, insecticidas, hormonas y un largo etc. relacionado con la producción industrial requerida para alimentar los 7.2 billones de personas que vivimos hoy en el planeta tierra.

Los buenos alimentos no son solamente dinero

Los buenos alimentos no son solamente dinero

Ser capaces de producir industrialmente es sinónimo de producir barato y de poner al alcance de la mayor parte de la población productos que puedan pagar. Pero entonces recordé inmediatamente la situación actual de Bolivia o la de Colombia hace algunos años, donde la mayor parte de los alimentos dependen de la agro-ecología, usan productos industrializados en una escala menor y se acercan más al concepto de ser orgánicos.
Mi reflexión me llevó inmediatamente a cuatro trabajos relacionados con el tema y que he leído recientemente:
– El trabajo “The Gerson Therapy”, programa nutritivo para el cáncer y otras enfermedades, escrito hacia 1926.
– El trabajo de Dean Ornish, “Program for Reversing Heart Disease”, escrito a final de los 80s y que fue traducido del inglés por mi mama, para ver cómo mi hermano Juan Manuel enfrentaba las enfermedades cardiovasculares a partir de usar buenos alimentos.
– El libro “Anti-cáncer” del Doctor David Servan-Schreiber, que mi mamá comenzó a utilizar hace pocos meses para enfrentar el cáncer de pulmón que le apareció antes de cumplir 86 años.
– Y más recientemente, el trabajo sobre Agro-Ecología, escrito por Stéphane Parmentier, de Oxfam Solidarité/Bélgica.
Los cuatro textos son muy ricos y hay que estudiarlos en detalle. Lo que sería importante decir por el momento es el nivel de coincidencia que presentan sobre los siguientes aspectos:

1. La población sigue creciendo y el medio ambiente en ciudades y campos se sigue deteriorando mediante contaminantes del aire, del agua, de los alimentos, bajando la capacidad del sistema inmunológico. El Dr. Gerson identifica del orden de 50 de estos impactos.

2. Una buena dieta permite mejorar la bio-química de cada persona, aumentando la capacidad de resistir (y de reversar) problemas degenerativos como la obesidad, la tensión alta, ataques cardíacos, osteoporosis, diabetes y diverso tipo de cánceres.

3. Un sistema vegetariano, ojalá orgánico, permite mejorar el desempeño del sistema inmunológico de cada persona y de la sociedad;

4. La buena comida corrige el funcionamiento deficiente de algunos órganos;

5. Todos identifican productos que generan problemas: sal, azúcar, estimulantes (café), alcohol, grasas.

6. La necesidad de un enfoque holístico, que incluya nutrición buena, cuidado médico, el ejercicio que sea adecuado, y un acercamiento orgánico a la espiritualidad, cualquiera que ella sea. Cuerpo y espíritu están fuertemente ralcionados!

Si examinamos cómo se proyectan estos enfoques sobre los distintos países, vamos a encontrar que en países vegetarianos como la India, los porcentajes de cáncer son significativamente menores que los de aquellos países donde se come todo tipo de carne y de productos procesados, como Estados Unidos, Europa o Australia.

En el siglo 21 hemos llegado a una especie de enfrentamiento de dos sistemas. Tenemos por un lado el sistema de lograr una buena dieta (y todos sus impactos positivos mencionados), que requiere sistemas de producción más rudimentarios (o “atrasados”, con productividades más bajas que la industrial, dentro del campo de la agro-ecología). Tenemos en el otro extremo el uso de alimentos industrializados (los más baratos) que generan enfermedades y que requieren del tratamiento curativo por los sistemas médicos, usando la ciencia y la tecnología más avanzadas. Los alimentos son ‘baratos’, pero los altos costos financiero y en número de vidas de los sistemas curativos dependen del acceso real de cada persona a la salud pública o a los sistemas privatizados de salud. En otras palabras, los más pobres tienen menos posibilidades de que los atiendan y se mueren más pronto que tarde.

Observando los diferentes análisis y tendencias, la solución al problema grande de la salud de la mayoría de la gente pareciera estar del lado de que estado y sociedad ‘regresen’ a promocionar la pequeña agricultura (la agro-ecología), o la agricultura industrializada orgánica, que permitan bajar todo tipo de contaminación, y que faciliten el acceso barato a una alimentación de calidad.

La Pachamama dándonos la buena vida

La Pachamama dándonos la buena vida

Terminadas estas reflexiones, comencé juiciosamente a hacer mi jugo de frutas y verduras! Sirven para algo? La verdad es que yo creo que estos jugos llevan una fuerza vital originada en las frutas y verduras. Claro está que no vienen de botella alguna, son jugos frescos que deben ser preparados para el momento en que serán bebidos.

Hmmmm ... delicioso y saludable!

Hmmmm … delicioso y saludable!

Advertisements

Uyuni – 5 stories to share one experience

I had heard that there were many travellers who went by plane from far away places like Japan or Korea to see Uyuni, one of the seven wonders in the world. Then we thought why not to dedicate time to travel by car? We started in La Paz and we spent about 25 hours (return trip by night time) to get to Uyuni, and another 5 hours or so in a 4×4 to see and feel the places nearby. Though it was not that simple to sleep more than four hours in the seat-bed that you get in the bus, it was a great experience to enjoy precious landscapes, enjoy the people and the region where Quinoa was born !

Going from Uyuni to Thunupa and to the Fish Island

Going from Uyuni to Thunupa and to the Fish Island

Upon arrival in Uyuni, at 3650 m.a.s.l., we met Filomeno, who was our general guide. When he realised that I couldn’t go that high, to the places that they had included in the plan (coloured lagoons, geysers, etc. higher than 5,000 m.a.s.l.), ‘we got single’ and Constanza had the trip above 5,000 and I had the one, at 3650.

Flaca goes to high altitude

Flaca goes to high altitude

Uyuni
Finally we were in Uyuni, 110 sq. km. shared between Oruro and Potosí, quite close to the Bolivian border with Chile and Argentina. In the past (1890) Uyuni was important because of being the central point for mining and exporting of tin and silver to the USA and to Europe. Metals are gone, mining is gone and the only reminders of the whole story that you can see are the railways and the train cemetery.

Abandoned routes to be connected now!

Abandoned routes to be connected now!

Uyuni became relevant again because of the ‘salar’, biggest salt desert in the world and one of the biggest lithium deposits in the globe. In 1890 the government (and very rich people, of course!) used foreign debt to exploit and export these minerals. This was at the time that the key investors where in London: the Antofagasta – Bolivia Railway Company, built with French, British and American money..

Uyuni is a small town with 20,000 inhabitants who live mainly from tourism and from selling cheap salt exploited in Colchani.

The train cemetery – the end of the line
In 1940 the mining industries collapsed and the trains practically disappeared. Few kilometres from Uyuni yo find the train cemetery. Except from the noise brought by tourists, all you see are steel skeletons embraced by silence, wind and rust.

They moved silver and tin to Europe and to the USA

They moved silver and tin to Europe and to the USA

Colchani
It was very strange to visit a one street town, few hundred inhabitants, and the only salt-making facility using salt from the Salar. The facilities are owned by all salt workers. They collect salt from the Salar and leave it to dry in the sun. Then it is transported to Colchani to be processed: after cooked, the workers add iodine and then pack it and sell it in Bolivia and Brazil.

Museum built on salt blocks

Museum built on salt blocks

It was interesting to see the new handicraft businesses and a few houses and hotels built by using salt blocks.

Salty flat hexagons

Salty flat hexagons

Thunupa Volcano
After crossing the Salar, it was great to arrive to Jirira, close to the Thunupa volcano. Jirira is a small town, with only one store and a few small hotels. The salt sea, the soft colours of the volcano, llamas, vicunas, flamingos, the church, the piled stones and the quinoa plots, define a unique place. During the afternoon of the first day I tried to climb the volcano, but the reality was that when I reached 4,500 m.a.s.l. or so, oxygen did not get into my lungs. After 1 hour climbing, I was tired and decided to go back.

Thunupa crying her milky tears

Thunupa crying her milky tears

Early in the morning of the 2nd day I walked like 45 minutes away from Jirira, going into the Salar. The feeling was quite strange. Though I could see the volcano and the town becoming smaller and smaller, when I watched the Salar, it was as if I had not moved at all! It was also special the feeling that I had walked a total of 6 km or more on the hexagons drawn by salt on a completely flat and salty surface.

Fish Island
Early in the morning Filomeno picked me up in his car. I spent the 2nd day of my tour with two Bolivians and two Koreans. Though it was interesting to see how Asian people are interested in Uyuni, my best conversations were with Filomeno, our guide. He told me some of the mythological stories about the times where volcanoes could walk and talk. All volcanoes were male, except for Thunupa, who was female, got pregnant and gave birth to a little volcano whose father was unknown. The male volcanoes got into a terrible fight over who was the father. They snatched the young volcano from her and hid him in a far plain called Colchani. The gods decided volcanoes would stay still like stone. After listening to this decision, Thunupa began to cry milky tears that flooded the plain and formed the Salar.

We were in the Fish Island, the hilly and rocky piece of land placed in the centre of the Salar. It has a touristic centre and the small hill is planted with giant (more than 10 m. high) cacti, more than 1200 years old. Watching the cacti we had the lunch that was cooked by Filomeno’s wife.

150108 Azules IMG_2615-300x225

Soledades que matan

Hoy leí en Facebook un artículo escrito por George Monbiot en Octubre pasado acerca de cómo hemos olvidado nuestra dimensión social y nos hemos colocado en la infinita soledad del individualismo. Una soledad que en el mundo más rico afecta a chicos y a grandes, jóvenes y viejos, ricos y pobres. Es el individualismo que resultó de la etapa más reciente de la globalización de los mercados.

Llajtay proporcionado

Durante las semanas recientes hemos podido sentir en carne propia cómo los cambios de vida se expresan en los diferentes lugares. Hace dos semanas culminamos seis meses de vida en La Paz, pasamos luego por Bogotá (donde nací y viví unos buenos años) y llegamos al Reino Unido, donde vivimos los últimos 14 años.

No sé bien porqué, estos cambios me llevaron a recordar los ‘manuales de educación de Carreño’ que de chico conectaron mi vida Bogotana con lo más avanzado de los modales en la mesa y en la vida con los demás. Conectaron la Bogotá de hace 60 años con los ideales de vida y de comportamiento que tenían los europeos o la gente más rica de nuestra sociedad. Quizás de manera automática comencé a pensar que Bogotá se volvería una especie de ciudad europea o parecida.

Al pensar en el individualismo y en la soledad que han generado la globalización, comencé a preguntarme si se trataba de un proceso por el cual van pasando todas las sociedades, o si se trataba más de un proceso que es enfrentado de manera diferente por culturas diferentes. Comencé a comparar la cultura aymara-quechua-española de Bolivia, con la cultura mestiza completamente urbanizada de Bogotá y la cultura totalmente globalizada de Londres.

Siendo las tres completamente desiguales, cómo mirar en ellas la polaridad entre individualismo y vida colectiva/asociativa?
En la Bolivia del siglo 21, la gente en la calle se mira a los ojos, saluda a sus vecinos de mesa antes y después de las comidas en comedores privados o públicos, entabla conversaciones en cualquier sitio público, hay atención amable por las personas mayores o desvalidas. La gente, cualquiera que ella sea, se saludan y despiden con gestos amistosos. Bueno, uno podría decir que se trata de una ciudad pobre, pequeña, atrasada, que aún no se ha conectado con la globalización, pero es una ciudad amable y acogedora.

Cuando aterrizo en Bogotá me encuentro con una ciudad gigantesca, que junta todas las culturas de Colombia, dentro de un medio urbano en el que viven unas 9 millones de personas. Es una ciudad más insertada en los mercados globales, pero en la cual la comunicación entre la gente es más débil. Hay menos confianza y más sospecha. Aunque hay como ‘parches’ de amistad y de convivencia, estos se encuentran fragmentados y no existen la amistad y los gestos de respeto que se viven en La Paz.

Cuando uno llega a Londres (como del mismo tamaño que Bogotá), uno siente que todos los retos de los servicios públicos están resueltos, se hablan más de 200 idiomas, desde el principio hubo extrema riqueza y extrema pobreza, y el individualismo (según Monbiot) es el más grande del mundo. Se juntan estrechamente tradición y modernidad, es el mercado totalmente globalizado, y la vida comunitaria (la que uno vive en general, en la ciudad, junto con el vecino a quien no conoce) queda reducida al mínimo.

Como completando el círculo, la experiencia de los ‘mercados globales’ de Londres me llevaron de regreso a El Alto, encima de La Paz, donde los aymaras se han conectado con lo más globalizado del mercado. Ellos mantienen su idioma original, y las mujeres son quienes lideran las ventas y los negocios en los puestos callejeros de una ciudad del siglo 21, al tiempo que sus familias mantienen la conexión con las parcelas en las que siguen desarrollando la agricultura. De una manera aparentemente ‘fea, desordenada, anárquica’ (cuando la comparo con Bogotá o con Londres) los aymaras se insertan en la globalización a partir de mantener su lengua y su vida comunitaria. Logran conectar la Pachamama (el respeto por la madre tierra), con la naturaleza de la cual somos parte, con el estar bien en tanto valores de la comunidad.

Me parece que en uno de sus libros más recientes, Zygmunt Bauman “La Riqueza de unos Pocos nos Beneficia a Todos? / Does the Richness of the Few Benefit Us All?” nos presenta la foto instantánea del proceso en curso: el crecimiento de la desigualdad y la pérdida de lo comunitario / asociativo son los fenómenos centrales del proceso actual. No se trata de ningún ciclo de la economía que luego nos ofrecerá mejores resultados a todos. Según Bauman (y Naciones Unidas, y Charles Pikkety y numerosas ONGs), se trata de una mutación que está dándose actualmente: como diría Mateo: “al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará lo que le queda (Mateo, 13, 12)”. Aceptamos la desigualdad porque hemos sido convencidos de que el elitismo es eficiente y porque la exclusión es normal y necesaria. La desesperación resultante de aceptar esta mentira como verdad ineludible marca la vida de todos, todos los días.

Según Bauman, algunas grandes mentiras sobre las que se asienta la mentira mayor:
– El crecimiento económico es la única manera de enfrentar los retos de la coexistencia humana;
– El crecimiento del consumo es la mejor manera de satisfacer la búsqueda humana de la felicidad;
– La desigualdad entre los hombres es natural
– La competitividad es una condición necesaria y suficiente de la justicia social y de la reproducción del orden social.

Qué hacemos, resignarnos ante el conjunto de mentiras y aceptar la mentira mayor de las felicidad general que nos trae la riqueza de los pocos? O mejor actuamos escribiendo, hablando, tomando la iniciativa para construir la convivencia y la solidaridad humanas? No podemos aceptar el mundo que hemos creado.

Pachamama

Escuchando el sentido profundo que nos indican los aymaras, quechuas, urus, nos toca seguir el camino de respetar y de hacer permanentemente ofrendas a la Pachamama (madre tierra). Tenemos que defender al mundo que tenemos y para ello se vuelve central escuchar bien, pensar y actuar en los caminos señalados por líderes como el presidente Lula (trabajador, obrero, de origen popular), o de Evo Morales (indígena aymara, campesino y cocalero), o de José Mujica (origen humilde, medio campesino, ex guerrillero y uno de los presidentes más humildes) , o del Papa Francisco (sacerdote jesuita que critica la pobreza y la desigualdad, y quien ha opinado con fuerza acerca de las diferencias entre los «pobres perseguidos por pedir trabajo, y los ricos que son aplaudidos por huir de la justicia”).

Happy New Year , Could I get a taxi car in Bogota?

Quite recently we had a short visit to family and friends in Bogota. The day after Christmas we would travel to London to visit Pablo, Ingrid and Juan. We went to the Northern part of the city, close to Soratama, northeast of Bogota.

How to get there? After walking a bit, Constanza called a yellow cab. It was one of those small cabs out of the 53,000 that conforms the yellow shade moving all over the city. This was a small car with a corpulent driver. Though we started to chat, he was the one who steered it most of the time. He steered both, the car and our conversation.

53,000 Yellow Taxis moving around

53,000 Yellow Taxis moving around

Our conversation was not on major Petro and the traffic jams, or about the lack of work because of the excess of yellow taxis all over the city. He started by telling us that based on his experience, he followed a few rules for choosing a passenger. Anywhere in the city he would pick up women, because they were not aggressive. You could not expect a woman attacking or robbing you. Choosing a woman could happen in the Southern or in the Northern part of Bogotá.

Madame, where do you want to go?

Madame, where do you want to go?

Choosing a man as a passenger would be a completely different matter. If he was in the Southern part of the city, he would reject one or several male passengers. They have proven to be dangerous. In the north, you could feel that men were friendlier, so it was a bit easier to get them on board.

It was at this moment when he told us that before driving a taxi, he used to be a body guard. He had to guard important military people, and he had to face so difficult situations that his work was very dangerous. Several times he had to kill in order to defend a general or a lieutenant. His job became so dangerous that his health started to deteriorate and he was even scared from his own shadow.

Scared by his own shadow

Scared by his own shadow

When we were reaching our destination he was telling us that you can trust men in the North because they are wealthier, while people in the South – particularly the neros – are poorer and it is difficult to accept them as passengers. They can rob and kill you! When you get men on board you have to distribute the money you have on several places inside the car. You have to keep a gun too and once they start to collect the money, you get your own weapon and shoot them!

My business gow well with women!

My business goes better with women!

Instead of travelling to the South, he had chosen to be a taxi driver, giving attention to a small neighbourhood, choosing female passengers. Immediately we started to see the taxi cabs and then we realised that most – if not all – of the passengers were women!